Leer sólo libros infantiles,
Acariciar sólo pensamientos incautos,
Disipar todo lo que huela a solemne,
Sublevarse contra la honda tristeza.
Yo estoy mortalmente cansado de la vida,
No admito nada de ella,
Pero aún asà amo esta pobre tierra
Porque no conozco otra.
De niño, en un jardÃn remoto, solÃa mecerme
Sobre un columpio de madera sencilla,
Y recuerdo los altos y oscuros abetos
En medio del delirio brumoso.
Osip Mandelstam


Divina…excelente idea la de armar este espacio propio en el universo infinito de la web.
Una alegrÃa inmensa, sólo superada por la nostalgia y la tristeza de no poder acompañarlos fÃsicamente, en aquel otro espacio, hospitalario, que compartÃamos…
Saludos a todos, pero uno especial a vos Glory.
Pau,
BellÃsimo poema. Sintetiza con increÃble sencillez la tragedia de la vida y la mirada profunda y trascendente del niño.
Posteate otro!
gloria, esta muy bueno!