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Poesía de Otoño

Poesía de Otoño

En el mes de mayo y en lo que va de junio, vino la poesía con clima de otoño

Conocer y hablar sobre la vida de los poetas llevó  al grupo hacia los temas que, para el hombre, siguen siendo importantes, sin tener reparos ni vergüenza insípida en demostrar  tristeza y  dolor.

Machado y Hernández, García Lorca y Rafael Alberti nos acercaron a la historia de España.

En audio podrán escuchar los elegidos por el grupo para la lectura.

En la próxima entrada vendrá el juego de palabras, las que escribieron resaltando la vibración de la lectura

Compartimos la colaboración en nuestro espacio de arte y literatura de un poeta de  Valencia.


Para la libertad sangro, lucho, pervivo.

Para la libertad, mis ojos y mis manos,

como un árbol carnal, generoso y cautivo,

doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones

que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,

y entro en los hospitales, y entro en los algodones

como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos

de los que han revolcado su estatua por el lodo.

Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,

de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,

ella pondrá dos piedras de futura mirada

y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan

en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño

reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.

Porque soy como el árbol talado, que retoño:

porque aún tengo la vida.

MIGUEL HERNÁNDEZ, El hombre acecha, (1938-39)

GACELA DE LA HUIDA


 

Me he perdido muchas veces por el mar

con el oído lleno de flores recién cortadas.

Con la lengua llena de amor y de agonía

muchas veces me he perdido por el mar,

como me pierdo en el corazón de algunos niños.

No hay nadie que al dar un beso

no sienta la sonrisa de la gente sin rostro,

ni nadie que al tocar un recién nacido

olvide las inmóviles calaveras de caballo.

Porque las rosas buscan en la frente

un duro paisaje de hueso

y las manos del hombre no tienen más sentido

que imitar a las raíces bajo tierra.

Como me pierdo en el corazón de algunos niños,

me he perdido muchas veces por el mar.

Ignorante del agua, voy buscando

una muerte de luz que me consuma.

 

FEDERICO GARCÍA LORCA


(Fuente Vaqueros, provincia de Granada, 5 de junio de 1898 – entre Víznar y Alfacar, ibídem, 19 de agosto de 1936)

 

1 comentario

  • maría paz dice:

    Me gusta leer estos pòetas, y conocer más sus vidas. Som muy importantes para aprender a escribir


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